“Hay un sentimiento de un profundo respeto hacia el hecho religioso de los desfiles procesionales pasionales”

Ismael SánchezEntrevistamos a Ismael Sánchez, párroco de la Iglesia de Nuestra Señora de la Salceda de Las Torres de Cotillas.

¿Qué sabor de boca le queda de la Semana Santa 2017?

Antes de nada quisiera agradecer la oportunidad que se me ofrece de expresarme en este medio. Es muy hermoso poder celebrar cada año estos días santos. Los llamamos la Semana Santa, la semana grande para todos los cristianos. Incluso los que no lo son perciben algo de la grandeza y lo sagrado de estos días. Algo que, sin duda, también está visible en las catequesis que las imágenes sagradas nos dan en las procesiones de Semana Santa acerca de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Por decirlo de alguna manera, el sabor que queda son sentimientos, a veces encontrados. Por un lado se encoge el corazón de ver todo lo que padeció el Señor en los días de su Pasión. También sentimientos de agradecimiento al darme cuenta, una vez más, de que Jesús sufrió todo eso por nosotros y llegó a dar su vida, incluso con una muerte de cruz, para que se pudiesen perdonar nuestros pecados. Agradecimiento por dejarnos el Jueves Santo el sacramento de la Eucaristía, donde se nos sigue dando Él mismo. Y, cómo no, la alegría de celebrar la resurrección del Señor, de saber que Él sigue vivo, y continúa actuando en la Iglesia y en cada uno de nosotros, si le abrimos nuestro corazón. Es consolador saber que el efecto de la Semana Santa puede prolongarse toda nuestra vida.

A la vez que agradezco a Dios poder vivir estos días tan importantes junto a los torreños, compartiendo la fe. También quiero agradecer a todas las personas que no solamente estos días, sino todo el año colaboran de cualquier modo en la Parroquia.

¿Cómo cree que la procesión infantil ha calado entre los torreños?

Creo que ha gustado a todos. Mi más sincera felicitación José Sánchez Vidal, presidente del Cabildo Superior de Cofradías, y al resto de componentes del Cabildo y a las Cofradías por el esfuerzo realizado en todos los sentidos.

Entusiasmo en pequeños y mayores. Es bello ver cómo los niños se van iniciando en la fe cristiana. Una fe que ellos, sin duda, viven como algo natural y sin ningún tipo de vergüenza. Han salido a la calle a procesionar las imágenes sagradas con mucha alegría. Es la alegría de la fe. Es una fe que comienza en el Bautismo, que se debe vivir con la misma alegría en la familia, y en esto los padres siguen teniendo un papel primordial.  Lo ideal es que estos sentimientos de alegría y la fe vayan creciendo cada día más en sus corazones. Ánimo para todos, Cofradías y familias.

¿Qué sentimiento hay en Las Torres de Cotillas hacia la Semana Santa?

Es una pregunta compleja porque es algo que precisa de la opinión particular de cada uno. Pero en general creo que hay un sentimiento de un profundo respeto hacia el hecho religioso de los desfiles procesionales pasionales. Veo mucha gente que se acerca a ver las imágenes sagradas de Nuestro Señor, de la Virgen María y de los distintos personajes que estuvieron muy cerca del Señor. Y sobre todo veo miradas. También veo en esas miradas lágrimas, con alguna petición o deseo dirigido a Nuestro Señor y a su Santísima Madre.

Los torreños y aquellos que nos visitan contemplan la belleza de las imágenes y los tronos arreglados con el mayor esmero y dignidad posibles. Esa belleza también nos acerca a Dios.

¿Cómo valora el papel de las Cofradías en estas celebraciones?

Está claro que tienen un papel fundamental. Ellos son parte de la Parroquia. Son el brazo de la evangelización en las calles de nuestro pueblo. Lo valoro muy positivamente y les estoy profundamente agradecido por ello. Sé del esfuerzo que hacen en todos los sentidos y lo veo. En alguna ocasión les comento: ¿en qué se notaría qué es Semana Santa en nuestro pueblo si no hubiesen procesiones? Evidentemente que el Triduo Pascual se ha celebrado siempre y seguirá celebrándose, pero es verdad que los desfiles procesionales engrandecen siempre nuestra Semana Santa.

 

¿Qué significa para un sacerdote la Semana Santa?

Para un sacerdote y para todos los cristianos, evidentemente, la Semana Santa significa revivir de nuevo la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Y es lo que realmente recordamos cada vez que celebramos la eucaristía. Algo que se prolonga a lo largo de todo el año cristiano. Significa sobre todo recordar que Jesús sufrió, murió y resucitó por mí y por cada hombre que pase por este mundo. En palabras de San Pablo: “Cada vez que comemos de este pan y bebemos de este cáliz, anunciamos tu muerte, Señor, hasta que vuelvas”.

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