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B05760BC 4505 497F AD82 C3BE04DDBF2EAdemás de los siete Padres de la Constitución, cuya figura histórica se agiganta con el paso de los años, muchas otras personas auxiliaron en este proceso y permitieron que el debate parlamentario no obstaculizara, sino que ayudara, a la Ponencia Constitucional a conseguir sus fines: un texto consensuado para someter a referéndum.

Por azares de la vida un servidor pudo oír a alguna de las personas que participaban en ese debate y, de una de ellas, expongo la siguiente cita, que no puedo atribuirle sin su permiso, pero que, en estos momentos, hago mía en su espíritu: “la Constitución no nos dice tanto lo que tenemos que hacer ahora, sino lo que este país puede hacer el próximo siglo”.

A escasos años de que cumpla el medio siglo, podemos decir, con claridad, que la Constitución de 1978 está cumpliendo su misión con creces.

Elaborada por personas y fuerzas políticas que, hacía apenas un año, no se reconocían siquiera la legalidad de sus actividades, su secreto fue que ninguna de ellas, ninguno de los partidos y Padres de la Constitución intentó apropiársela o hacerla suya.

Ese propósito, apropiarse de nuestra Constitución, deshonraría su memoria.
En el marco de la Constitución de 1978, por gobiernos de distinto signo político, se aprobaron el divorcio y nuestro actual sistema fiscal, el desarrollo de los sistemas de Seguridad Social y Nacional de Salud, la derogación del servicio militar obligatorio, la entrega de sus competencias plenas a nacionalidades y regiones, el matrimonio igualitario, la Ley de Dependencia…

Es decir, lo que los españoles y españolas han querido que sea su país, de forma libre, elección tras elección, legislatura tras legislatura.

Ese logro histórico, que hoy cumple 42 años, es el mayor patrimonio de nuestra nación, y nuestro deber es preservarlo para los que han de venir tras nosotros.

Con motivo de su 25 aniversario, esas siete personas, provenientes de todo el espectro de las ideas políticas, firmaron un documento que, al igual que el que nos entregaron como instrumento de convivencia, mantiene toda su vigencia. La Declaración de Gredos termina así: “Que, en fin, los ponentes expresan su legítimo orgullo y alegría por la confianza que en su día depositaron en ellos sus respectivos grupos políticos que les permitieron desarrollar tan alta tarea y que manifiestan su deseo y convicción de que esta conmemoración sirva, sobre todo, para difundir entre todos los españoles -y muy singularmente entre las nuevas generaciones, que no fueron testigos de los acontecimientos de la transición y del proceso constituyente- así como en todos los niveles y centros educativos, la enseñanza de los principios y valores de la sociedad democrática avanzada a los que la Constitución sirve y ampara”.

Feliz Día de la Constitución.

🖌 Joaquín Vela Fernández
Alcalde de Las Torres de Cotillas

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